domingo, marzo 08, 2009

Memoria jorobada

Bastante polémica despertó Carlitos Meléndez (quien también opinó ligeramente sobre otro espinoso tema) con sus comentarios al Museo de la Memoria.

En efecto Jorobado, tu memoria no es la de todos. Se supone que iría a manejar una perspectiva científica, pero lejos de eso, es la perspectiva del fastidio:

Las reacciones del sector “progresista” (lo que algunos llaman “caviar”) en torno a la negativa presidencial por facilitar la creación de un museo de la memoria parte de una premisa falsa: “el pueblo peruano no tiene memoria” y por lo tanto es necesario crear políticas para promoverla. Este es un punto de partida equivocado pues considero lo contrario: los peruanos sí tenemos memoria, pero no de los asuntos que la sociedad civil de izquierda quisiera.

Pues en efecto, no es tanto que el pueblo no tenga memoria; concuerdo en que se reserva este espacio mnemotécnico para cosas bastante más chabacanas, pero ¿acaso es ello lo natural, y es lo que esperamos de un pueblo que camina a consolidar su democracia, o que se supone ya la vive?.

Pero lo que sí es una renuncia a las funciones cerebrales, es el símil chabacano de:

Es como si el Perú fuera un patita que acaba de terminar con su novia, que anda medio tristón, pero quiere hacer el “move on” de una vez. Y es como si los “caviares” fuesen esa mancha de “amigos” insoportables que le dicen al susodicho: “chupa compare, emborráchate, llora, sufre”, que le amontonan de recuerdos, le ponen boleros cantineros, le restriegan en la cara fotos-momentos-Kodak de un pasado perfecto, etc., cuando en realidad lo único que el patita quiere es que lo dejen solo. No quiere salir a chupar, ni cortarse las venas. No ahora en todo caso.

Así que esas tenemos: para algunos, el único costo de la guerra interna fue no poder ir al cine o quedarse sin luz; para ellos, la donación de Angela Merkel, es parte de una gran conspiración izquierdista-antimilitarista mundial (WTF?). Pues precisamente para aquellos desubicados es necesaria esta iniciativa. Si sus heridas fueron tan leves que ya cicatrizaron y equivalen a romper con la flaca, entonces será menester reabrirlas y lavarlas a fondo, porque se están pudriendo por dentro, con infección de frivolidad, autocomplacencia e ignorancia.

Recuerda a Jhon Donne, insensato: Ningún hombre es una isla: todo hombre es una porción de tierra firme. La muerte de todo hombre me disminuye, porque yo soy una parte de la humanidad. Por eso nunca preguntes, ¿por quién doblan las campanas? ¡Están doblando por tí!. Yo no hablo como estudiante de tercer grado de derecho, ahora hablo como peruano común y silvestre: el perdón no es olvido.

Yo trabajé en la CVR los dos años que duró y me gustaría que esa chamba sea más útil y tenga un impacto inmediato. Pero antes que eso, reconozco la idiosincrasia del peruano promedio, del patita que no quiere chupar por su ex (por lo menos, no ahora). Llegará el día, el momento, la generación, en que las introspecciones al pasado sean más enriquecedoras. Ahora, todavía no. Respetemos nuestro pasado, nuestra memoria, pero sobre todo, respetemos nuestro presente, nuestra realidad. La “memoria” del peruano, no es la tuya, amigo “caviar”. (Y tener “memoria”, no te hace mejor persona…no lo olvides).

Aquí la madre del cordero. Sinceramente da un poco de vergüenza ajena que alguien que representa a una nonagenaria alma mater, sea tan izquierdofóbico, o use esa palabreja de la retórica gutural del fujimorismo. No es mi intención vincularlo con ninguno de esos grupos, pues sería deshonesto hacerlo (al mejor estilo de Jack Chick publicaciones), solamente deplorar la falta de tacto para el tema (una vez más), y el odioso personalismo (que bueno es culantro pero no tanto).

Comuníquese y archívese.

Bonus: Nuevamente digo, don Mario: mayor congruencia. Al chamuscador del SIN gringo Jack Bauer tampoco le gustaría un museo de la memoria de la administración Bush.

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

whaaaaaaaaaaaat?
En mi humilde opinión aquel argumento es estúpido