jueves, marzo 05, 2009

Enemigos ínfimos (se merecen un pwned)

Ahora sí se me cayeron esta pareja dispareja. ¿Quién le dijo a Beto Ortiz que dejara de ser fritanguero en New York y dijera tan suelto de huesos la palabra "caviar", con un desprecio asaz impostado (de paso que su misogina soterrada hizo rodar las cabezas de Karla Casós y Claudia Portocarrero mucho antes), para disimular su ridículo anti-toledismo? ¿Quién le dijo a Aldo Miyashiro (a partir de ahora el otro Aldito M) que dejar de hacer series a lo Robert Rodríguez, para permutarlas por una huachafería de medianoche era lo mejor que pudo hacer en su vida? Peor aún ¿qué rayos tenía que hacer ahí, so pretexto de libertad de expresión, un apéndice putrefacto de la politiquería más absurda de Sudamérica?

Lo digo porque para todos fue nauseabunda la entrevista nocturna a la hija de Fujimori, Keiko. Semejante espectáculo no se veía desde la década del asco (buena Hildebrandt):

Lo que sí creo es que es hora de recordar, desde el humor negro, la década en la que todo parecía inmundo y pestífero. Sobre todo en estos días, cuando la señora Keiko aparece en la TV amiguita haciendo gala de un cinismo heredado y de una sinvergüencería perfeccionada en Boston.

O sino como dijera el padawan Torres Montero (jalado desde malas palabras.pe):



PD: Visto en utero.pe

La calaña moral de la señora Fujimori ya no es asunto especulativo ni merece el beneficio de la duda. Su corta pero significativa hoja de vida muestra todos los síntomas de tratarse de una rata de aquellas. Además de ser una inculta apabullante, parece que ha seguido bien el consejo paterno de no perder el tiempo leyendo libros para ser “pragmática”, su nivel moral se ejemplifica claramente en las pocas decisiones personales que ha tomado, la más importante de todas, el abandonar a su suerte a su propia madre, tentada por el disfrute y los oropeles del poder.

Cualquier persona éticamente madura tomará siempre partido por la parte débil frente a la fuerte, eso nos sucede a todos casi instintivamente antes del análisis o estudio de un conflicto. (...)En el caso del divorcio de los Fujimori resultaba claro, hasta para quienes no crean en lo de los maltratos ni conozcan los líos de entrecasa, que la parte débil de la relación estaba en la Sra. Susana. El deber natural de la hija mayor era, por simple conmiseración con quien le dio la vida, el estar junto a su madre en un momento clave. (....) Sin embargo, la señora Keiko no tarda ni un minuto en tomar el camino amoral y antinatural de alejarse de su madre, quedarse en Palacio disfrutando del poder y aceptar los beneficios materiales de la corrupción de su padre para su educación y sus gastos personales.

Que el poder y el dinero aflojen la moral de tantos no es novedoso, lo extrordinario en Keiko es la antinatural decisión de no apoyar a su madre en su momento de mayor debilidad física y mental. Una digna hija del individuo más hipócrita, corrupto y cobarde que ha llegado a la presidencia de este país. Realmente.

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

De acuerdo sin duda, que más de ejemplo para demostrar que sólo le importa el poder, y por ahí las voladas dicen que será la próxima presidente del congreso ¡ojalá que no!

En cuanto al programa en cuestión .. hummm..... recientemente tuvieron hasta a Susy Díaz .... hummmm....