miércoles, enero 28, 2009

Poquita vergüenza

Ahora sí no me cabe duda que la política en nuestro país es una opereta, o para peor, una pulpería donde los cargos más importantes son a dedo o con papelito (verde) manda, y la corrupción es un jardín de senderos que se bifurcan.

No es para menos. Tres ejemplirijillos ¿Qué decir de una contralora fugaz que mintió sobre sus estudios? ¿O del ensotanado metido a porquerizo de los gordos? ¿O de un presidente regional ayer promesa de oposición, hoy un fracasado intento (como toda imitación) de Evo Morales?


Sobre el último no hay mucho que decir. Aunque soy partidario de dar mayor autonomía a las regiones, ese patético remedo de emancipación no tiene nada del espíritu federalista, todo lo contrario, echa sombra sobre una de las regiones más importantes de nuestra Sierra Sur, y entorpece el cambio del presidencialismo asfixiante y su limo-centrismo cada día más insostenible. Hernán Fuentes, en este caso se vale ser maniqueo, pues no siendo parte de la solución, lo eres del problema.

Sobre el segundo, mejor dejemos que Herr Hildebrandt le dé su chiquita, de paso que dice una verdad como un muro: la deserción católica tiene mucho que ver con las patinadas de sus ministros. Yo que pensé que con Cipriani se había llegado al súmum de la hipocresía. Anotar otro nombre non grato: P. Gastón Garatea Yori.

Hablaré pues sobre la primera. La señorita Suárez (que no tiene nada que ver con esta otra Suárez que ilustra la nota, pero que es igualmente aborrecida por un servidor) no pudo ser más cara dura. Me recuerda al fucktard Kent Hovind, ostentando títulos asaz falseados, segura que con el favor del mandatario, iba a ocupar el cargo de la Contraloría. Miren nada más estos rimbombantes anuncios inclasificados, puesto que no merecen el nombre de crónicas.

El castillo de naipes se le desbarató, al descubrirse que no había estudiado organización industrial en la Universidad de Ingeniería Técnica de Gijón (materia inexistente en dicho centro, por cierto), ahora sale con otro cuentazo. Lo curioso es que tal destape lo vocee la dama de hierro oxidado del aprismo decadente: Mercedes Cabanillas. ¿Conservadurismo vs oportunismo? ¿Sacadera de ojos post pecados del papá de la muñeca del partido? Aparentemente estos serían hechos inconexos, pero así como en el mismo caso de los petroaudios, sus detalles se enredan con el paso de las investigaciones.

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

ya dan asco

y qué más habrá que no se sabe
:S