martes, octubre 21, 2008

La caída de alcoholika

El rock sudamericano es prometedor por su mezcla con las ancestrales músicas del país donde nace. En países andinos como el Perú y Bolivia, el potencial es enorme y muchos grupos nacionales nos lo han demostrado. Pero hoy toca hablar de una lamentable caso de cómo la más sucia política puede corromper las expresiones más talentosas de un país.

Es el caso de Alcoholika, un grupo metal de Bolivia, que componía muy buenas canciones fusionando las embrujadoras notas de las flautas andinas con el poder de la guitarra eléctrica, creando así una combinación vibrante y agradable (para quienes gustamos de ésto). Baste poner como ejemplo un tema que en su momento fue tomado como el himno de los reivindicadores de los indígenas, y que demostraba que el rock era rebeldía. El tema es Raza de bronce:



Sin embargo, con la actual coyuntura política de tener un presidente indígena en un país donde por milagro no se desata el apartheid más repugnante de la historia (sino el Kosovo 2), parece haber revelado la verdadera intención de este grupete. En un giro de 180º se sumaron al cargamontón racista y rancio de la derecha más cavernaria de Latinoamérica (que tiene su tentáculo más rabioso en el Altiplano) y produjeron este adefesio, aplaudido por algunos desubicados cambas:



Ni qué decir sus fans desertaron en masa... ¡Que Tupac Katari vaya a jalarles las sábanas por traidores! ¬¬ Como sino fuera suficiente con algunos desubicados atizando el fuego en el Altiplano...

Wiphalas en alto ^^

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

esta vez, que no aguaaaaaaaanteeeeee el meeeeeeetaaaal