domingo, agosto 31, 2008

El hombre que no podía dejar de ser fujimorista

Uno de los agresores al homenaje a las víctimas del terrorismo, tiene nombre: coronel del EP en retiro, Pedro Rojas Tataje, uno de los asiduos visitantes del acusado Fujimori, uno de sus incondicionales borregos, por una razón que descuella entre otras. No hablo del adoctrinamiento fanático que ostentan los de esta calaña, sino del hecho que el tal Tataje participó en el Operativo Chavín de Huántar.

Matón de oficio, otrora el rostro tiznado de comando, ahora con la faz de un palúdico anaranjado, comandante de las hordas fujimoristas, es el principal nexo de aquel hatajo y Fujimori en su cárcel de oro. Qué mejor prueba de ello, que el hecho que lo va a visitar a menudo, con todo el descaro de aquel 15% pútrido con intención de voto, avalados por sus no menos pútridos parlamentarios y su adiposa candidata.

Sería ingratitud que Tataje no fuese a hacer gala de su infinita ordinariez, puesto que es empleado de la empresa de Kenyi Fujimori, la Mak Force SAC. La misma gratitud la mostró agrediendo a la abogada de APRODEH, Gloria Cano.

Al contrario de lo que dijo la fuente de esta entrada, no es contradictorio que alguien que se enfrentó a adolescentes llevados a la fuerza por un líder demente, ahora se enfrente con esa misma cobardía, a gente que quiere cerrar la herida de un pasado doloroso.

Éste es, pues el hombre que no podía de ser fujimorista, es decir, de pertenecer a la categoría más abyecta de nuestra buena tierra.





Fuente: Pospost.

OTROSÍ: repito las medidas ante la eventualidad de un trolleo fujimorista: ignorar las invectivas que puedan lanzar, que yo me encargaré de borrar algunas y conservar las que sean más representativas de la ordinariez de esta horda de macacos luciferinos.

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

Hay foto en que sale hasta con Keiko como si nada, más conchán!