lunes, junio 16, 2008

Papá Dawkins (otra visión)

Es un buen tipo mi viejo...

Hoy no estaba muy ocupado, pero como ayer fue el día de los progenitores, de aquellos que en un momento dado de su vida, legan la mitad de sus genes a sus hijos, no pude evitar buscar alguna referencia sobre algún padre famoso.

Nada menos que Richard Dawkins. Sí, aquel odiado y admirado, pero siempre con argumentos a la mano, y firmemente convencido de la ciencia que cultiva y defiende. Es de aquellos que yo llamo, un hombre de piedra con corazón de paja. Lo digo porque sucede que muchas veces, el más poderoso blindaje, suele proteger lo más frágil de nosotros.

Viajaba en automóvil por la campiña inglesa con mi hija Juliet, que entonces tenía seis años, y me señaló algunas flores al borde de la carretera. Le pregunté para qué pensaba ella qué eran las flores silvestres. Me dio una respuesta bastante meditada. “Para dos cosas”, me dijo. “Para hacer el mundo bonito y para ayudar a las abejas a que hagan miel para nosotros.” Esto me emocionó, y lamenté tener que decirle que no era cierto.

“Escalando el monte improbable” Richard Dawkins.

Desde luego que era lamentable. Hasta el grandioso Dawkins no pudo escapar del prototipo del padre fabricante de espejos. Dado que había dado sus genes a su hija, ahora le tocaba darle algo de sus memes. Sin embargo, lo que probaba ser una feliz idea en el papel, resultaría ser dramático en la realidad.

Las flores y las abejas son máquinas programadas por unos pequeños entes llamados genes, unos replicadores pequeños y a veces egoístas, pues eso, que se replican y a veces sobreviven si son aptos y adaptados.

Juliet creció con su madre, la segunda esposa de Dawkins, de quién este se había divorciado. Ella murió, y Juliet volvió a vivir con su padre. Cuando cunplió diez años, él le escribió una carta para protegerla de los peligros de la religión (que él siempre la tuvo por nociva, sobre lo cual me reservo de opinar en estas líneas):

La próxima vez que algo que parezca importante, piensa para tus adentros: "¿Es esta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle: "¿Qué pruebas existen de ello?" Y si no pueden darte una buena respuesta, espero que lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan. Te quiere, Papá.

Ahí viene pues, lo que yo decía: los hombres de pétrea coraza, tienen corazón de paja. Hombre fuerte en las discusiones, un titán en la defensa de la ciencia evolucionista, se ve tan frágil dentro de sí en el caótico mundo de la paternidad. Aflora el sentimiento de protección, aquel meme atormentador de perder a los hijos, que incluso a su autor doblega. Quien sabe que ha sido de Juliet, ella es irrelevante dentro de las páginas de El gen egoísta, o el Engaño de Dios. Si bien esto no ha sido un tragedia en el estricto sentido, por lo menos no deja de ser una evidencia del dramático contraste derivado de separar la razón de la pasión. O si se quiere, de mezclarlas y agitarlas, so peligro de crear una nitroglicerina emocional.

Pero yo estoy seguro que esta historia no tiene porqué ser una tragedia, como reitero.

Concluyo con una frase de nuestro gruñón favorito: "En cada padre salutífero hay, sin embargo, un secuestrador y un mandarín. Y cada vez que un talento se impone es porque ha logrado abandonar la gravedad parental. Un hijo en buen estado es como el cohete que parte de Houston rumbo a la incertidumbre (la otra posibilidad es quedarse a vivir en el hangar)."


PD: Yo siempre he sido algo edípico. Quizás nunca pueda aventurarme en eso páramos borrascosos. Y que nadie tome a mal eso del corazón de paja, es una metáfora usual nomás.

PPD: La fuente original está aquí. Lástima que el rabioso antievolucionismo del bloggero le haya impedido apreciar a Dawkins, el hombre.

4 comentarios:

Fujur dijo...

Qué bueno lo que hoy nos cuentas! Dawkins tiene la desgracia de haber nacido después de Darwin, sino seguro que era tenido como uno de los mayores sabios de los últimos tiempos! Y pensar que se especializó en... "etología"?????

madre mía... mientras tantos psicólogos, metafísicos y demás haciendo calderilla con sus "grandes" conocimientos....

pésimo mundo el nuestro!
un abrazo camarada!

Dinorider d'Andoandor dijo...

Interesante lo que le dijo a su hija, como le habrá caido, aunque en lo primero me parece debió pensarlo mejor, hay maneras de decir las cosas

Pepe dijo...

Rabioso es posible, pero no antievolucionista. Antidarwinista sí, la evolución es un hecho, los mecanismos que según el darwinismo producen la evolución son fantasías.
Saludos.

Dark Prince dijo...

"fantasias darwinistas (sic), esas que afirman que la vida apareció por azar y que una bacteria puede llegar a ser un elefante con el tiempo siendo apta y adaptada y sobreviviendo y aprovechando algunos errores en la copia del genoma."

Ello es una burda caricatura, no del "darwinismo" sino de la teoría de la evolución; por cierto lo de "darwinismo" es una manera raquítica de entender la biología evolutiva.

De todos modos, linda historia la que subiste, pero como demuestro en este mi post, la valoración depende del cristal con que lo mires..