sábado, marzo 22, 2008

Tengo sed

¿Se imaginan que sería del mundo con escasez de agua? Ya lo anticipaba Hokuto No ken y algunas peliculejas de los 90's. Pero en realidad no hay nada más aterradoramente cierto: hoy fueron las guerras por el control de hidrocarburos, mañana lo serán por controlar el agua.

Digo esto por las mentacadas (otra vez) de don Alan García, quien hace un puñado de días, antes de su dichoso periplo por Japón y China (del cual regresó hoy muy ufano), afirmaba que el Perú entraría en el programa de desalinización de aguas marinas para darse abasto así del agua que le hiciera falta, negando la amenaza arriba descrita.

Concretamente, al paso que vamos, no habrá programa que valga. Actualmente un tercio de la población humana carece del líquido vital, y para el 2025, se habrá aumentado la cantidad a dos tercios. Todo por la mala administración del líquido elemento, pues cada habitante de Estados Unidos consume más de 30 veces que alguien del África y más de 15 veces que un sudamericano promedio... Así de desigual es el consumo del agua (sólo hoy en día).
Y hago énfasis en el sólo consumo, puesto que en realidad, el agua que hay en el mundo alcanzaría para atender la necesidad básica de la humanidad, unos 50 litros diarios.
Pero en Estados Unidos, se consume 600 litros per cápita: y resulta que no está dispuesto a bajar el nivel de vida que le permite este exceso. Por lo cual propone la tesis de que el agua no debe ser para todos, sino para quienes puedan pagar por ella.
Más atroz no puede ser. Es por ello que a falta de acuíferos subterráneos para las granjas californianas, piensan desviar ríos del norte de México (Condoleeza Rice, mediante), y se ha puesto la mira en Argentina y Paraguay, además del mismo río Amazonas, con el dichoso cuento de "internacionalizar" el agua dulce.

A todo esto, también corren los rumores de falta de agua en Chile. Por ello, o bien derriten los glaciares del Pascua Lama (y de paso que Barrick se apodera del oro ahí yacente), o ponen la mirada en (ajá, eso mismo, adivinaron) el lago Titicaca. Pero afortunadamente, no todos piensan así.

Y claro, no podía faltar la joroba de la privatización: que el agua es un bien económico y no un don de la naturaleza y un derecho de todas las personas; ergo, la forma adecuada de distribuirla es por medio de la oferta y la demanda. En Perú, Pacasmayo y Tumbes, son sendas experiencias de privatización de acuíferos que nos hacen ver lo salvaje y predatorial (no hablo yo de depredadores animales, esos son menos crueles) de la adminsitración privada del agua. Cochabamba y El Alto en Bolivia, son otro cantar.

Tengo sed. Lo dijo un torturado hombre en Palestina, sin ninguna esperanza en el que después sería el día que paralizaron la Tierra... lo dicen hoy cientos de miles en el Tercer Mundo.

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Fuente: La Primera.
Se comenta también en: ComAmbiental.

5 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

cuestión de tiempo

tarde o temprano veremos esas películas futuristas en la realidad

ComAmbiental dijo...

Muy bueno el informe en la semana del agua.
Habrá que pensar, si esto de la internalización del agua dulce, es un programa dañino si se utiliza con el mismo mundo insustentable, pero no sería bueno por ejemplo la solidaridad entre pueblos, algunos con más fuentes de agua que otros?
Claro, para esto si es necesario una distribución justa, como en todas las cosas.
Saludos.

Dark Prince dijo...

* Dinorider: ya sabes lo que dicen, la realidad es más terrible que la ficción :O

* Pues te digo lo mismo que digo siempre: la internacionalización del agua en la práctica, responde al mezquino principio de la oferta y la demanda, no a un principio de cooperación y solidaridad, como debería ser.

Saludos a tí también y enlazo tu blog :D

nickjoel dijo...

dicen por alli que una guerra mundial estaria encabezada por la busqueda del agua... dicen por alli

un mundo sin agua, seria como vivir sin poder respirar, y lo peor es que no hacemos nada para remediar ess situaciones, que pueden tornarse caoticas, aunque no lo veamos a simple vista.....

Fujur dijo...

estoy seguro de que habrás leído Dune sino hazlo, es una metáfora de lo que está por venir... En España ya están las regiones dandose de ostias por el agua de los ríos, menos mal que, a día de hoy, la soberania está en manos del Estado... ;-)