martes, marzo 04, 2008

Cecilia se sienta en la septima silla

Ayer fue el regreso "triunfal" de doña Cecilia Valenzuela, la libérrima periodista que a bombo y platillo era proclamada para retornar a sacar ronchas en su noctrurno espacio televisivo.

Díganme misógino, rojo de mierda o lo que quieran, pero sinceramente no dijo nada nuevo. Chavistas detrás de las protestas de Cusco (sí, los más puteros rojos, como sólo aquella dignísima dama cuyo rostro debería estar en la reconstrucción de la decapitada Estatua de la Libertad, por aquel desalmado Hugloverfield infernal y sus parásitos farcosos), y bueno para no quedar mal, a decir algo en contra de don Alan, miren pues que objetiva soy. Todavía no olvidamos el eco que hiciste de aquella patética resurreción de Sendero en San Marcos: si tanto les gusta la paz y la democracia ¿qué puñetas viene al caso resucitar este cadáver?

Es como si hubiesen vuelto a poner el soso 90 segundos, rayando la medianoche, con las mismas letanías, sólo que con odiosa teología de la neoliberalización, que se oculta cobardemente tras la libertad de prensa y expresión. Las mismas palabras, los mismos comentarios, al diablo con que el acento de doña Cecilia bien pudiera ser la voz que la wikipedia dice que es la de Orochimaru en su doblaje original. El consomé de nada, como diría Hildebrandt, magistralmente preparado por doña Cecilia Valenzuela, no merecía ser proclamado a nivel gourmet.

En fin, como diria en un post anterior, solo que esta vez con mal sabor de boca para mí, se hizo la oscuridad al apagar con el control remoto, la pantalla del televisor. Y mis pupilas se dilataron, buscando el camino a la cama.

2 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

la chichi no me simpatiza nadita

JorgeCP dijo...

jejeje, la chichi ha despertado a muchos fans, lo malo es que cuando se trata de asuntos de caracter nacional, se pone de parte de ellos.
ha dejado de ser la niña de sus ojos del gran cesar...