lunes, febrero 11, 2008

No te duermas en la misa

Para no irritar a mis mayores, cumplo con el rito dominical casi de manera lánguida y sin mucho interés, lo cual me avergüenza por un lado, pero debo reconocer que mis ánimos se están apagando.

Como sea, la misa que oficia cierto religioso de una parroquia de mi distrito es por decirlo así, express, y bastante ceñido al sumario boletín que se entrega en la puerta, de modo que no representa para mí mayor tedio. Pues bien, resulta que el día de ayer para ser precisos, la homilía versaba sobre la tentación en el desierto: oh claro, el diablo nos tienta con satisfacer las necesidades, con la promesa de la seguridad y finalmente con la tentación del poder. Ilustró los primeros casos con ejemplos bastante cotidianos pero alucinen con qué ejemplificó la tentación del poder...

Nada menos que HELLBOY :O. Sí, el diablesco héroe de Mike Mignola. Me pregunto cómo habría visto la película, pero usó las escenas finales: ¿Qué es lo que hace un ser a un hombre? No son sus orígenes, sino sus desiciones. (o algo así). Había nacido para ser malo y sin embargo renunció a su nefasta misión, a pesar de haber recibido todo el poder para desatar la destrucción.

Me pregunto que habrá pensado del chape final y de otras tantas escenas, como el hecho de usar deditos de santo contra demonios de verdad (y perderlos como si nada también)... quien sabe, total no es algo nuevo, puesto que el año pasado usaron el hecho que al final de la peli, el Hombre Araña perdonara al Hombre de Arena... :O

Quien sabe... enseñanzas morales las hay por todos lados, o quizás sea por la interpretación de cada quien.

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

es que esas enseñanzas morales hacen más llevadera la coexistencia

jeeeeeeeeeeeyhehey!

pero HELLBOY????

jajaja
también hay curas frikis