domingo, febrero 17, 2008

Los alegres oficinistas

Oe ya pagaron, anuncia alguien quedamente.

La alegría transfigura el rostro de su colega.

Es fin de mes... pagaron ya...

Oh albricias, alegría desbordante que improvisa un musical con un jingle de Centerfold. El botín de fin de mes alcanza para salidas al cine, fiestas, salidas al spa, para decorar el departamento (ojo, departamento, no casa ni cuartito mucho menos; departamento, sí señor), oh que alegres oficinistas... les espera un gratificante fin de semana donde al fin dejan de ser los silenciosos puntales de la torre de acero y cristal en la cual trabajan.

Pero llegado el lunes del siguiente mes, otra vez a ser los silentes bueyes que empujan los engranajes del molino. Excepto un alegre oficinista que recibió su pago vía BCP con beneficios extras y blah, blah, blah, un ojo entrenado ya lo vio todo: estos tipos están desnaturalizados por el trabajo, sólo esperan el día de la paga para olvidarse durante esos tres días de su condición dependiente y luego de vuelta a sostener el aparato productivo, porque de otro modo, cual círculo vicioso y perversión de Ouroburus, no habrá otro alegre fin de mes.

Éste es el comercial original:



Y he aquí una parodia:

2 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

y sacarás tu versión "tuya de tí"?

JorgeCP dijo...

S pues, la descripción es muy verídica.
El sistema embrutece y roba las conciencias pork enajenan el espíritu del ser humano. El único desfogue es "ir al chifita y luego alguito más". Suena estupido pero la mayoria de trabajadores lo hacen.
BUena estrategia comercial solo para llenar más y más las arcas podridas del BCP de los Romero