lunes, febrero 18, 2008

Good bye Mr. Tito

El cadáver exquisito de la antigua Yugoslavia definitivamente es uno de los mejores abonos del deletéreo rosal este nuevo orden internacional. Ayer se desmigajaba una vez más Serbia: Kosovo es independiente.

Ayer, por desición unilateral, el parlamento kosovar proclamó la independencia del territorio de 11.000 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes, un 95 por ciento de ellos albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro Hashim Thaci, quien sería el virtual presidente del naciente país, con capital en Pristina.

Lamento disentir, pero Kosovo no llena los zapatos de un país. Su escaso tamaño, no justificaría su eficiencia en política internacional. Se mantiene con ayuda europea y estadoudinense, quien, por encima de todo, le dio alas a su “sueño”, buscando así provocar al gigante dormido (sobre un lecho de uranio). Rusia, y el resto del Mundo, que ven en lontananza una nueva Guerra Fría, otra vez made in USA. Esta vez no hay soviéticos, pero está Europa Oriental, el Eje del Mundo, el Heartland del globo.
Hacía poco menos de 50 años, el mariscal Josip Broz Tito había logrado lo que hasta entonces parecía imposbile: unificar las múltiples etnias del país múltiple y escarpado como su misma geografía. Hace 30 años todo esto habría sido impensable: migraciones, miedos y disturbios contra la embajada estadounidense en Belgrado. Nunca hubo un país, que no acogiera en su seno a múltiples etnias, pueblos y religiones. La soledad de lo propio encierra a todos en un inútil autismo que va en contra de la naturaleza: como Robinson, pero sin lucha por la supervivencia o la hermandad, sino que sumidos en el marasmo social.

Adiós mariscal Tito. La dicha de quienes se han muerto es perenne: ya no ven sus ojos cómo fue que EE.UU. se repartió vorazmente la torta de Yugoslavia, dejando caer las migajas en el mantel de la URSS, usando para ello el cuchillo de las diferencias étnicas, convenientemente afilado en las ruedas de Slobodan Milosevic, pero como sólo Tío Sam lo sabe hacer. Ahora el mantel que recibe las última migajas es el de la UE, quien durante un momento se alzó como rival de Norteamérica, pero que en momentos como estos, vemos que no lo puede todo.
Moraleja: ¿Qué hacer ahora? ¿Sacar tanques y soldadesca porque la tombería (léase policía) no puede manejar la situación? No, a lo hecho, pecho. Es la lección que queda para la historia: unificarse y separarse, obdece, en el marco del Nuevo Orden Internacional (que dicho sea de paso envejece a paso acelerado desde el año 2000) obedece ya no a románticos ideales, sino a poderosos intereses.
Fuentes:

4 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

tú sabes que cuando hay intereses de por medio hasta lo ilógico se hace real y si es necesario le inventan a lógica, al final el que pierde siempre es el lado más flaco

Fujur dijo...

Me ha parecido imprescindible tu artículo! Me alaga que me cites como fuente!

Por cierto, he podido leer "Diez dias que cambiaron el mundo" en tu perfil, he estado consultándolo, y desgraciadamente para mi ignorancia, me ha parecido de inmediata adquisición!

seguimos en contacto comarada!

Fujur dijo...

Por cierto, estas agregado! ;-)

JorgeCP dijo...

ME encantaría agregar a Fujur, y sobre ese lubro, tbn tengo mucha ignorancia pero me lo han recomendado. Sobre todo pork sintetiza mucho lo que es historia y para la gente de CP es algo imprecindible.
Me parece que la partición de kosovo (miebro de la ex Yugoslavia) pues responde a intereses foráneos. Creo que la intervención de Lévano : el caso Kosovo es muy parecido a lo k quiere hacer USA en Bolivia (con Santa Cruz) por cuestiones "etnicas".