domingo, enero 27, 2008

Violet

Hace ya tiempo que no tengo motivo para pasearme por los pasillos de la facultad de Ciencias Sociales. Se me hace duro no tener tu motivo. Pero aún así, durante una tarde de octubre, no pude resistirme a copiar un poema colgado en sus paredes, y que ahora con el sosiego de las vacaciones, procedo a divulgar en la blogósfera (aunque quien sabe si ahí empezó y ahí ha de volver)

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Lena se levanta de
la cápsula de hielo
treinta años de sueño
yo tenía ciento diez
ella apenas tenía dieciséis
una conversación
llena de recuerdos
solía reírse por lo que
había pasado.

Los caminos obstruidos
se multiplicaban
las nubes en
el camino eran más espesas que
las de mis ojos
las casas que abandonábamos
siempre era ocupadas por otros.

Algunas veces
nos escondíamos
detrás de las colinas violetas
contando las luces del
convoy al cruzar
la puerta de control
no me detengo
hasta tenerla muy cerca y
dispararle por la espalda.

Su cuerpo flota en
la marea del mediodía
se dirige hacia
las manchas del sol que
se desbordan de las plumas
sus manos cerradas
su mirada desencajada
nadie sabrá dedonde viene ella.

Lena regresa
a su cápsula de hielo, doce horas
sin lograr entenderme
los tonos violeta de
su piel desaparecen en ella
tan joven y
tan estúpida
la empujo hacia adentro
luego me vuelvo a dormir.

Gus Goodchild

3 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

cuando no hay motivo para ir a donde se quiere ir se lo inventa.
bonito poema

Reptilia dijo...

yo publiqué ese poema en mi periodico mural, ni idea que lo hayas copiado, pero hubiese preferido que me pidas permiso, al menos publicaste créditos.

Dark Prince dijo...

Oh no lo sabía, mil perdones. :D