miércoles, enero 30, 2008

Las contradicciones de la Bachelet

No suelo hablar mucho de política con éste chibolo, nacido a varios kilómetros al sur del hito de la Concordia. Tampoco es que me interese relacionarme demasiado con el vecino país del sur (al menos no a la manera de capitales voraces devorando mercados internos ajenos), y guardo un respeto hacia aquel país, como cualquier otro de América Latina y el Caribe.

Resulta que un día estábamos conversando de lo más normal cuando salió el tema de que nuestro inútil presidente les quería robar el mar. :S Ya antes, cuando éramos acérrimos enemigos, metía ínfulas chauvinistas en sus invectivas; hábilmente le convencí de que la demanda ante La Haya se hacía con todas las de la ley, que era una vía pacífica que no involucraba guerras absurdas y que son los gobiernos y empresarios a quienes les conviene hacer pelear a los pueblos. Me felicito a veces por eso, aunque quien sabe si vuelva con el rollo otra vez.

¿A qué viene al caso esto? Personalmente jamás le pregunté que tanto hacía Michelle Bachelet por su país ni nada de eso, quizás sea la próxima vez que lo encuentre, así como para decirle a quien prefiere como personaje histórico, si a Pinochet o a Allende, después de todo, nunca me tragué el cuento de que en política no me meto.

Ah verdad, el quid del asunto era la Bachelet. Pues leí en La Primera que habían detenido injustamente a la dirigente mapuche Patricia Troncoso, que ha iniciado una huelga de hambre desde 110 días. La razón, su lucha por la libertad y la tierra de sus ancestros.

Aquello me demuestra que Chile no es tan monolítico como luce. Su fachada de supermercados, astronómicas exportaciones mineras, burguesía y clase política ambiciosa, encubre el triste espectáculo del confinamiento mapuche al sur, que nadie ha logrado resolver. Ellos reclaman desmilitarizar su territorio arbitrariamente ocupado desde la gestión de Patricio Aylwin, la derogación de la ley antiterrorista dictada por el mismo Pinochet y la liberación de los presos políticos mapuches.

No hace falta subrayar la contradicción, pero de todos modos lo diré: doña Bachelet, otrora víctima de la DINA, hoy utiliza (o consiente, en el mejor de los casos) medios de represión cuasi-fascistas, y se contradice al afirmar que "Vamos a mantener el orden con toda la fuerza de la ley (po)". Sí claro, la fuerza de las cachiporras, fusiles semiautomáticos y demás armas refinadas, tan refinadas como el entrenamiento que militares y carabineros reciben por parte de la Escuela de Asesinos, de Georgia, Gringolandia.

¿Qué otra cosa más se cocinaba en Rotilandia? Ah verdad, el dichoso TLC Chile-Japón, que los dejará más plantados que moai (aquellos de los cuales Del Busto Duthurburu dijo que eran incaicos en realidad) en la isla de pascua, frente al resto de la economía latinoamericana. ¿Si doña Bachelet era izquierdista, cómo diablos firmó un TLC? Supongo que el chibolo ya ve venir a su querida japa a sus brazos xD... pero hablando en serio, soy un escéptico de la homeopatía neoliberal que consagra como panacea al TLC. Ya nos ven a nosotros, con TLC con USA que te usa, justo cuando se les viene encima una crisis financiera. ¿Habemus nuevo crack del 29?

Así pintan las cosas por ahí. Y es que yo no me canso de decir: la unificación de Latinoamérica verá en el ambicioso país del sur su más grande obstáculo. Y reitero, esto será culpa de los gobiernos y el sector empresarial.

Desde aquí, un saludo de apoyo a la dirigente Troncoso. En Perú también hay mucho porqué luchar, y también campean los políticos mentirosos y perjuros (valga la redundancia).

1 comentario:

Dinorider d'Andoandor dijo...

la vaca se olvida de cuando fue ternera

por distraido yo pensaba que master puffy era una chica ¡plop!