viernes, diciembre 28, 2007

Confesión del 28 de diciembre

Es cierto que a alguien se le ocurrió esto antes, de contar secretos el 28 de octubre. Pues sería una ocasión oportuna de contar que para alguien como yo resultaba contradictorio ver semejante estupidez o frikada o como quiera llamársele.
Pues bien sin más vueltas que darle al asunto, reconozco que veía el show de las ami yumi (no digo hi hi puffy ami yumi show porque suena como trabalenguas), y que daba risa por lo estúpido que era el dibujo además de que los personajes, y todo ese mundo tan garabateado... y que sin duda hubiera resultado algo realmente gratificante sino fuera por el hecho que tenía que ver con el maldito duo de japas que fregaron la canción de Green Day y sólo "cantan" horrores.
Era curioso pero el dibujo llegó a desvincularse en cierto grado del grupo, cuando irónicamente estaba destinado a hacerle propaganda. Al menos así fue en mi experiencia personal, puesto que el grupo me valía un reverendo pepino, pero claro, yo ahí de drogado con las caricaturas, enviciado a más no poder y a más no joder también. Me había visto las 3 temporadas desde el 2005 y de pronto zas! que lo quitan del aire en marzo del 2007, cuando estaba completamente seguro de que harían eso.
¿Porqué no me convertí en un enemigo acérrimo y a tiempo completo? Pues porque me guste o no, es parte de mui vida. Un parte contradictoria, difusa y muy, muy extraña, con alguna carga emocional... en fin. De eso se trata en parte los dibujos de Dark Prince, una manera de subvertir tu odio y no necesariamente eliminar tu objeto de odio. Quizás necesites tanto a tu némesis como el aire mismo.

Por cierto, con ayuda de algunos amigos voy superando esto, así que no se preocupen demasiado, claro si les llegó a interesar.

Es todo por hoy en mi extraño mundo, les dejo con un video mio que hice pues me estoy especializando en satirizar las situaciones que me incomodan.


martes, diciembre 18, 2007

Un día en mi subconsciente


Para quienes no estén muy informados, les voy diciendo que a pesar de todo voy a resucitar este blog, porque es parte mía y desde luego que le guardo mucho cariño. Después de todo soy Dark Prince, aunque también el Chico Troodon, el cual atravesó por una etapa muy fea en su vida pero ahora supongo que habra encontrado su camino.


A quien no le va tan bien es al pobre darketo. Siempre herido y golpeado no es un santo ni desearía serlo por nada del mundo. Sucede que como quiso desechar una parte de sí mismo, las inches japas ami yumi, terminó por enzarzarse en una violenta lucha, que a fin de cuentas no es sino la lucha consigo mismo, con sus demonios interiores, aunque en el proceso él mismo obre como un demonio. Y es que de eso se trata precisamente, de un ser de extremos pasionales, que odia o ama con la misma intensidad: quizas por ello su más perfecta némesis no podía nacer sino de él mismo.
Éste es pues el ninja punketo latinoamericano, con sus contradicciones y luchas que durarán posiblemente hasta el final de sus días. ¿Infeliz? Quizás sí, pero antes que eso, prefiere que ser sarcástico con la felicidad ajena.