viernes, julio 20, 2007

Lo que es el periodismo

Transcribo a continuación un artículo del tríptico Vitamina A, vocero del colectivo Arteria Libertaria, en su número 3, de este julio del 2007.

Justamente ayer se congregaron la crema y nata del periodismo en el Perú. Fue a raíz del cierre de la cadena televisiva RCTV de Venezuela por parte del gobierno dictatorial de Hugo Chávez. Mucha indignación y, claro está, apoyo incondicional entre los periodistas a manera de un gran gremio sin fronteras. Caras de noticiero y programas políticos; personajes de prensa escrita y radio, hablado y gritando "a favor" de libertad de expresión e información,. La cadena RCTV se convertía así en un ideal a defender.. Pero, ¿de qué estamos hablando realmente?

¿Acaso los problemas de esta cadena televisiva al norte de Suramérica son algo de tamaña envergadura como para exigírsenos hablar de amenaza de "libertad de expresión" del "pueblo venezolano" y de toda esta región? La libertad de expresión la requerimos tod@s al momento de expresarnos justamente en una plaza pública, un parque, la calle, algún lugar de reunión, en un medio informativo sincero, y, por cuenta propia, muy lejos de los dueños y mandamases televisivos con su propio concepto de libertad, pero "de empresa" e intereses y componendas. A muchos caraduras informativos se les viene en gana tocar el tema de la dignidad y los derechos en todos los idiomas, cuando en la realidad y por ejemplo, callaron o le pasaron "paño tibio" a la problemática del mercado de Santa Anita, donde sí había personas de carne y hueso desalojadas, paseando sus restos en el infortunio de la mera calle. ¿Porqué? ¿Por el "Estado de Derecho"? ¿Por la "democracia"? Y, ahora nos vienen con "libertad de expresión".

Estas y otras expresiones al parecer, son sacadas de algún manual de comunicación o de alguna perdida clase de "ética y política" de algunos meses en su "gloriosa y abnegada" carrera profesional. Acá su pretendida objetividad se rinde frente a la defensa de los intereses de los bolsillos que les pagan, la competitividad por la noticia, las argucias para buscar la primicia, la verborrea espectacular, lo dañino de una pluma o un micrófono teledirigido por una mística insincera. El periodismo se convierte así en una innoble patraña y en el más vil de los engaños. La recompensa futura del periodismo será llegar a ser en el medio local una figura como Federico Salazar, Rosa María Palacios, Cecilia Valenzuela, Jaime de Althaus, César Hildebrant, y otras más con un rostro reconocido, una cómoda vida holgada, felices con sus anunciantes publicitarios, dirigiendo o conduciendo un medio. Populares y famosos...

No busquemos adalides de nada en la prensa oficial, quitémonos la chuleta de los ojos para apagar la televisión, dejemos colgada en kiosko la prensa pestilente, desconfiemos de los "líderes de la opinión", seamos capaces de crear medios alternativos, busquemos información sin manipulación, siempre con mirada crítica... La libertad de expresión es un concepto muy amplio y mucho más complejo, además, tiene su base en la horizontalidad. El derecho a la información va más allá de lo que dice la "justicia", la Constitución o el código penal, más allá de lo arbitrario de leyes que regulan las emociones de las gentes, más allá de las nebulosas relaciones entre Estado y medios de comunicación (con cierres de transmisión incluidos).

Informemos si es que podemos hacerlo, sinceramente y en forma autónoma; pero, sobre todo, no dejemos de expresar nosotr@s mism@s nuestro malestar y todas las emociones que sentimos, busquemos nuestros propios medios, despreciando al periodismo tal como es. Hagámoslo como seres humanos o como átomos revolucionarios, pero no como periodistas.

Lucho Desobediencia

1 comentario:

Athos dijo...

Una palabra:

Ad hominem

Tal vez son dos...