domingo, noviembre 26, 2006

Síndrome de mediatización II

Ahora llegamos al quid del asunto, la fémina que suscitó este post: Shakira. La colombiana de ascendencia libanesa comenzó desde muy niña en el mundo del rock en español, con su cancioncita Tus gafas oscuras (que dicho sea de paso nunca escuché), y luego continuó con su altisonante voz una serie de canciones que se volvieron hits a mediados de los 90. Entre ellas Estoy aquí, Vuelve, Ciega sordomuda, Octavo día y Se quiere se mata; de hermoso contenido filosófico y hasta de denuncia como es el caso de ésta última.
Por entonces lucía una salvaje cabellera negra como azabache y no se valía de su escultural figura; casi nada sabíamos de su antipático Antonio de la Rúa... como se ve, no tenía que valerse afeites personales ni meneos ilíacos. Hasta que llegó una catástrofe.
En el álbum Donde está los ladrones, se anunciaba el fin de la Shakira que hasta entonces se conocía: empezó a teñirse rayos rojos, de manera por demás inexplicable. Luego sacó Laundry service donde empezó a incluir temas en inglés. Aquello ya era para alzar una ceja ¿porqué en inglés? Ese sería el inicio del fin.
Luego vino la terrible noticia que se había teñido el cabello de rubio, para peor, mostrando las negras raíces. Empezó a moverse sensualmente (que curioso, no me despertaba para nada "el dragón"), según ella en honor a su sangre arábiga. Y siguieron los temas en inglés.
En fin ya no quedaba nada de la Shakira original. En el recuerdo quedaron los temas de filosofía y belleza poética. Ahora va en pos de jugosa ganancias; con su Hips don't lie, lo peor tal vez sea que haya gente que celebre esta desafortunada transformación, y como siempre los jodidos medios de comunicación que emiten estúpidas declaraciones. Por cierto lo que más odio de esa canción es el abominable, el vomitivo y asqueroso intro copiado de la no menos repugnante canción de Jerry Rivera Amores como el nuestro.
Como sea, he aquí unos vídeos donde podemos añorar esa época. Para mi Shakira ha dejado de existir :(



Síndrome de mediatización I

Uf! Tuve un estresante examen en la Pre San Marcos, y bueno nada mejor que escribir en mi blog para prepararme para todo y bueno para relajarme... además, los estudios me dejan poco tiempo.
En dos días será el concierto de Shakira, lo que me trae al recuerdo un tema que he postergado por bastante tiempo; el síndrome de mediatización. He tomado dos ejemplos elocuentes, porque creo que es un síndrome que está infectando a muchos de los artistas no sólo nacionales sino también extranjeros.
Consiste en aquello que se dice, de un grupo o cantante, "la fama no le sienta bien"; sin embargo lejos de ser evidente esto, por el contrario, hay gente que se hace la ciega y no lo nota; además dicho síndrome casi carece de síntomas, y se caracteriza por ser percibido sólo por algunas personas. En otras palabras, hay grupos o cantantes que conforme conquistan fama se vuelven huachafos o traicionan su estilo original, porque como dirían Los Prisioneros: "quieren dinero".
Tomaré como primer ejemplo un grupo muy nacional, Libido.
Desde que surgieron en 1997 hasta su actual carrera yo diría que han sufrido una metamorfosis poco favorable; de hecho en un anterior post consigné lo desastrosa que resulta su reciente canción Nicotina. Huachafería en su máxima expresión, como también lo fue Lonely, que salió a fines del año pasado; añadiré también que un día se presentaron en programa de fin de semana Cinescape, donde el menudo conductor Bruno Pinasco se deshacía en alabanzas para con Salim Vera y compañía. Un elogio inmerecido sin duda, al que se le sumó el de mi madre, quien apreció la presentación en el set. Afortunadamente le hice un llamado a la cordura, haciéndole notar que aquello que ella alababa, el uso de sonidos folclóricos, no eran más que un remedo ridiculizante, a diferencia de lo que otros grupos hacen.
Recuerdo su canción En esta habitación, de ritmo cadencioso, el vídeo guardaba similitud con el de Heroes de los Wallflowers. Aunque por ahí saltaba uno que otro gallo de Salim, la guitarra de Jaúregui lo compensaba. En fin, esta me pareció su mejor canción y es una pena que ahora se hayan maleado de ese modo tan horrible.


ACTUALIZACIÓN:

Es de sabios rectificar. Así que al diablo todo, prefiero apoyar a Libido y sus repetidas canciones, que ver cómo el gusto musical del país se pudre entre tantos estúpidos reggaetoneros (QUIEN FUE EL HIJO DE SU P*TA MADRE QUE ME DIJO ASÍ) y punkitos nóveles que no aceptan entrenamiento.

De ahora en adelante, como diría Confucio: meditar una vez hoy, dos veces mañana, para juzgar a las bandas de ayer y hoy.

domingo, noviembre 19, 2006

FannyFoto


Esta es una chica llamada Fanny; la conocí en el hi5 y ahora la tengo entre mis contactos... bueno tienes fotos donde se le puede ver bonita a la cachetona jajaja. Esta foto en especial me despierta mmm bueno más que nada por el comentario de abajo ¿Se imaginan que lo haga? Uyyy...
Ok pueden ver la foto en su contexto original en: http://www.hi5.com/friend/profile/displayProfile.do?userid=21778593

viernes, noviembre 03, 2006

Una ópera rebelde

Vuelve la ópera rock Jesucristo Superstar, de la mano de Preludio producciones. El año pasado también estuvo en nuestras tablas, por éstas mismas fechas, y en su publicidad incluía esta afirmación; "Nunca una ópera fue tan rebelde", y se veía escenas de la Guerra del Golfo sobre el torso de un crucificado. Pretexto ideal para hablar de la misma, y analizar algunos aspectos sobre los que no está todo dicho.
No ocultaré que siempre me atrajo ésta obra de Andrew Lloyd Weber; de hecho una vez intenté proponerla en el colegio como obra para su representación, pero el proyecto fracasó en gran parte porque no pegaba y porque me faltaban cualidades para dirigir algo así.
En fin, creo que su atractivo está en esa manía que todo mundo tiene por "descubrir" (que en este caso es lo mismo que describir, para peor en tus propias retorcidas palabras) a un personaje. Y Jesucristo no está exento de dicha manía. Así, los nazis "descubrieron" un Jesús ario, los comunistas "descubrieron" al primer marxista, los hippies "descubrieron" un fundador lejano y el malhadado Dan Brown "descubrió" una padre de familia.
Weber no es ajeno a estos "descubrimientos". Y es que sitúa la historia de Jesucristo en una distopía propia del S. XX, o como diría Ricardo Palma, Weber sería un anacronismo con patas. Así, vemos como cumple en parte con su premisa: presentar un Jesucristo "más humano" sin perder su condición divina; digo en parte porque si se cumpliera en su totalidad, el musical hubiera contado con alguna escena para su resurrección. Al representarlo como un ser que se debate entre cumplir su misión o transformar al mundo en vida, querámoslo o no, todos podemos sentirnos identificados con aquel Jesucristo, humano al fin, que después de todo, al menos en ese aspecto coincide con el de los Evangelios.
Como siempre a nuestra quisquillosa Iglesia, algunas cosas no le parecieron; por ejemplo la omisión de la resurrección, la amistad cariñosa que Weber le hace tener con la Magdalena (con la cual no pasa nada) y cierta defensa de Judas, al presentarlo como manipulado por sus contradicciones y hasta casi un coprotagonista, pero que no se redime y termina suicidado. Ésto, empero, no impide a los grupos juveniles católicos representarla en Semana Santa o cualquier otra fecha. Después de todo la cuestión sea tanto "descubrir" a Jesucristo. Él está allí, si quieren oíganlo, escúchenlo que está buscando amigos, y también a ti, como diría el Chavo; más allá de ello, más alla del descubrimiento, está el encuentro, la identificación. Lo que realmente importa al fin y al cabo.

miércoles, noviembre 01, 2006

La podredumbre de noviembre: la feria del Señor del los milagros

Es noviembre, y bueno, acabado el mes de las procesiones moradas, pareciera que no quedara ninguna efeméride en recordar. Fuera del 1 de noviembre, en efecto, no hay ninguna otra fecha. Pero nuevamente, no nos deja de sorprender nuestra infinita capacidad de inventar celebraciones por demás bárbaras y absurdas.
Me refiero a la mal llamada Feria del Señor de los Milagros, que a mi parecer no refleja sino la decadencia de una sociedad que todavía cree vivir en tiempos de la dominación hispana. Se dice que es "una tradición cultural", o un "arte taurino"; llamar arte a las corridas de toro es como llamar busto a un cuerpo mutilado. Entre otra aberraciones (y , valga la aclaración, esto va por lo religioso), el torero ganador recibe escapularios del Señor de los Milagros, como si al atormentado Nazareno le interesara el derramamiento de sangre bovina, como en tiempos del bíblico Yahvé.
¿Otras aberraciones? Pues la abominable manera de dar muerte a los toros: las banderillas desgarran músculos del lomo, reduciendo su movilidad: por ello se mueve de manera errática y encabritándose. El sable, si no es debidamente introducido, perfora los pulmones del animal, prolongando su sufrimiento. Si todavía vive, aún derribado en un gran charco de sangre, es atado a un par de caballos y arrastrado por la arena.
Es así como se demuestran 5 siglos de "aporte cultural". Si para algunos España es el paraíso matrimonial (por obra y gracia de Zapatero), para mí esto no revela sino la podredumbre mental y cultural que exportan a países que alguna vez tuvieron bajo su control.
Por mi parte, la condenación y el rechazo son absolutos. De algo ayuda también el hecho que uno tiene mejores cosas que hacer que asistir a ésta barbarie, y que no puede acceder a las entradas, de algunos estúpidos platudos que acuden con la esperanza de verse retratados en la sección dsocial de una no menos estúpida revista llamada Somos, o en su protector, El Comercio; de algo sirve tener condición humilde.