domingo, setiembre 24, 2006

Regresa



Un día meditando,
mis pasos se perdieron
en la bruma del recuerdo
en la infinidad del tiempo.

Por mas que quise negarte
sólo tú eras visible pues
en mi corazón están tus huellas
y en mi piel llevo tus heridas

En tus ojos está la puerta
a un maravilloso mundo feliz
donde no existe la tristeza

a un paraíso surrealista
donde la liberación eres tú
y la única verdad es tu amor.

Y sin embargo, estás tan lejos
una distancia tan angustiante
que la razón se me escapa
y los días que me asfixian.

Un ritmo implacable, desaforado
me trae tu dulce recuerdo;
sólo un deseo ocupa mi corazón
y es volverte a ver.

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